En Grecia cada día es un nuevo día lleno de situaciones imprevistas, hoy se fue la luz, claro, era debido por la falta de pagar el recibo. Salimos corriendo a pagar la luz sobre la 1 y llegamos a la oficina en 30min, y como en todas las oficinas de funcionarios en el mundo, esta estaba petada.

Con el don de saber relajarme, y mal amigo que podía ser, le he dejado a mi colega a que pague la luz él. Yo mientras tanto estoy disfrutando de un frappé en la terraza de un bar en la misma calle.