Si el Buda no es un dios, entonces ¿por qué la gente lo adora? – Es una pregunta muy buena – yo que siempre me encuentro hablando del mal y de lo bueno de una religión – como el budismo es prácticamente el hinduismo sin el panteón de dioses y el sistema de castas impuesto por los persas, la gente me suele preguntar mucho sobre esto.

La respuesta a todo esto es que hay varios tipos de adoración. Cuando alguien adora a un dios, lo alaba, hace ofrendas y pide favores, en la creencia de que el dios escuchará su alabanza, recibirá sus ofrendas y contestara a sus oraciones. Los budistas no disfrutan de este tipo de adoración. El otro tipo de adoración es cuando mostramos respeto a alguien o algo que admiramos.

Cuando un profesor entra en una habitación nos ponemos de pie, cuando nos encontramos con un dignatario nos damos la mano, cuando se toca el himno nacional la saludamos. Estos son todos gestos de respeto y adoración e indican nuestra admiración por las personas y las cosas. Este es el tipo de adoración que practican los budistas. Una estatua de Buda descansa con sus manos suavemente en su regazo y su sonrisa compasiva nos recuerda que debemos esforzarnos por desarrollar la paz y el amor dentro de nosotros mismos.

El perfume del incienso nos recuerda la influencia omnipresente de la virtud, la lámpara nos recuerda la luz de los conocimientos y las flores que pronto se desvanecen y mueren, nos recuerda la impermanencia. Cuando nos inclinamos, expresamos nuestra gratitud al Buda por lo que sus enseñanzas nos han dado. Esta es la naturaleza de la adoración budista.