«Papá, todo el mundo busca la felicidad. Pero, ¿qué se entiende por felicidad?» Esta fue una de las preguntas que un sabio niño en la India, Sveta-Ketu, puso a su padre hace muchos siglos.

«Uno de los signos de la felicidad, hijo, es que una persona que lo tiene, se vuelve activo. Una persona que no encuentra la felicidad no tiene ganas de estar activo. Su mente es estrecha, su voluntad es débil. Aquello que es vasto e infinito trae la felicidad. No hay alegría verdadera en lo que es pequeño o finito. Puedo decirte que el Infinito solo, es felicidad. Pero hay que querer entender este deseo de infinito, mi hijo”.