Un estudio de la Universidad de British Columbia reveló que los pequeños actos de bondad ayudan a aliviar el estrés causado por situaciones sociales-

No es fácil ser ansioso. No se puede dormir ni concentrarse, y uno está cansado y de mal humor. Las buenas noticias: ganarle a esta emoción puede llegar a ser más fácil de lo que uno piensa, quizás tan fácil como decir «gracias». Esta angustia tiende a hacer que la gente se esconda bajo un caparazón, y a que sea más introspectiva, y por lo tanto menos comprometida socialmente. Los científicos han comprobado que la gente que está más focalizada en sí misma experimenta mayores niveles de ansiedad.