¿Qué pasa si tengo la capacidad de ser dueño de todo en este mundo, pero no quiero? ¿Soy ciego o sabio?

Este cuento Hindú se trata de un forcejeo entre dos figuras algo olvidadas del hinduismo. El primero es Vishvamitra, también conocido como Kaushika, un rey egoísta quien aprende una lección que lo convierte en uno de los sabios más celebres de la India. El segundo, Vasishta sabio de los tiempos de Veda, escribió partes del Rig Veda, y poseedor de la vaca Nandini (quien todo lo da).

Vishvamitra, el preceptor del Señor Rama, no era un Brahmana de nacimiento, sino un Kshatriya. Antes de convertirse en Vishavamitra, fue un rey conocido como Kaushika, y era un valiente guerrero. Al igual que muchos jovenes guerreros, a medida que acumulaba victorias, su ego también duplicaba. Kaushika sucedió a su padre Kadhi en el reino, al haber protegido a los ciudadanos de invasiones, él era muy querido por su gente. Un día, decidió ir de gira por su reino. Era agradecido por todos, algunos los halababan, otros daban de comer a su ejército, y así fue andando hasta donde finalmente llegó a la ermita del gran sabio Vasishta. El rey se sorprendió de que, viviendo en un lugar tan remoto, el sabio pudiera conjurar una magnífica fiesta para su ejército. Y expresó su sorpresa al sabio.

Vasishta dijo: «Oh, rey, esta fiesta que has compartido con tus parientes, ha sido provista por mi ternero Nandini, quien me regaló Indra. Ella es la hija de la vaca de Indra Kamadhenu. Ella me proporciona todo lo que necesito»

Kaushika expresó un deseo al sabio de obtener a Nandini de él (y su ejército). Pero Vasishta se negó. El rey se enojó e insultó al sabio y al tanto ordeno a sus soldados que se apoderaran de la vaca.

Por sus poderes yóguicos, el gran sabio Vasishta, trajo un ejército entero de guerreros feroces. La gran fiesta terminó con una lucha contra el ejército de Kaushika y los derrotaron a fondo. Kaushika fue capturado y presentado ante Vasishta. El sabio perdonó al rey y simplemente le dijo que se fuese lejos. Derrotado y confuso, se encontró con Vamdeva al quien le preguntó ¿cómo puede Vasistha derrotar todo su poder solo? Vamdeva le dijo que esto sucedió debido al Brahmashakti de Vasistha, además, Nandini es una vaca sagrada, que pertenece solo a los védicos. Brahmashakit es el poder de la creación, y un poder obtenido por las penitencias será mayor que el mero poder físico.

Entonces Kaushika quiso volverse como Vasistha. Haciendo penitencia guiado por Vamdeva, el rey Kaushika llevó a cabo una terrible penitencia, ayunando y meditando durante miles de años para volverse igual al gurú Vasishta.

Cuanto más penitenciba, mas subia su estatus, obtuvo el estatus de riṣí, y obtuvo la promoción a la casta bráhmana (sacerdote) desde su casta kshatriya (guerrero). Pero no quedó satisfecho. Se esforzó durante 10 000 años más hasta convertirse en un maharṣi (‘gran sabio’), pero Indra (rey de los cielos y paraiso), temeroso de que Kaushika ocupara su puesto, le envió a Ménaka para que lo sedujera y arruinara su crédito kármico. Ella quedó embarazada y parió una hija, Shakuntalá. Entonces él se dio cuenta de que había olvidado su meta anterior. Abandonó a Ménaka y a su beba en la selva y las maldijo a no poder verlo nunca más.

Volvió a realizar las austeridades más espantosas. Cuando Indra envió a Rambha, otra belleza a seducirlo, esta vez si que pudo resistir sus encantos, las penitencias habían endurecido su corazón, y lo arrastraron a maldecir a la joven a convertirse en piedra durante mil años.

Finalmente, tras otros 10 000 años de penitencias, el dios Brahma lo recompensó con el estatus de brahmarṣí, el más elevado de todos los bráhmanas, igualando en poderes a Vasishta. Brahmá lo llamó entonces Vishuá Mitra (‘amigo del universo’) como recordatorio de que había vencido todos los obstáculos internos, menos su natural maldad.

Años seguidos conquistó su sentido del ego falso (Ahamkar) y los celos. Finalmente era elegible para cuidar de Nandini, la vaca sagrada que causo todo este furor, pero al haber pasado por tanta vida, ya no deseaba retenerla.

Todos los cuentos del hinduismo se basan en moralejas para que el lector aprenda alguna cualidad de los actores de estos cuentos. Hay que tener en cuenta que según el hinduismo, toda historia esta escrita, y que meramente la estamos viviendo según como estamos destinados a hacerlo. Los hay seres quienes rompen su destino y trascienden esta vida, como lo hizo Vishamitra. El cuento es más largo de lo que aparece aquí, entre medio, Vishwamitra usa un rey a quien le introduce un espíritu maligno para asesinar todos los hijos de Vasishta. Es al final del todo después de tantos años que aprende que pudiera haber vivido en paz hace siglos si no fuera por su ego. Se asemeja mucho a nuestras vidas, donde vivimos en el futuro y llega un día donde ya la vida se acaba y nos olvidamos de disfrutar de nuestras vidas.

Espero que les haya gustado el cuento, Namaste.

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